Es curiosa la vida, y más aún la cofrade. Se supone que palabras con hermandad, amor, perdón, entendimiento deben presidir todas las acciones dentro de una cofradía, pero ¡Ay! Sepulcros blanqueados...
Esto viene a cuento porque una vez más el seno de una hermandad señera jerezana se ve salpicada de celos, enfrentamientos, desaires y todos los adjetivos similares y "crisitianos " que le querais añadir. La historia está sucediendo en Amor y Sacrificio. Se acuerdan de su ex Hermano Mayor, Fernando Romero, pues bien su particular calvario en la cofradía de Madre de Dios continúa. Primero fué la Providencia quien le invitó a marcharse un minuto antesde que le enviara un rayo divino y fulminante.
Ahora es la propia Hermandad la que lo quiere convertir en un apestado. Sus desaires y enfrentamiento con los actuales rectores le ha valido un expediente de expulsión. Hablando claro, lo quieren echar, ya están harto de este hermano pecador. Para perdonar siempre estará el cielo....
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